EL DÍA QUE PERDÍ A MI PERRO BUDDY

La muerte de una mascota es comparable a la de un ser humano cercano

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Cuando las personas que nunca han tenido un perro ven a sus amigos dueños de perros llorar por la pérdida de una mascota, probablemente piensan que es una reacción exagerada, después de todo es “solo un perro”. Pero quienes han tenido perro saben que no es así, un perro es más que una mascota, es un miembro de la familia.

Hace años, mi familia y yo pasamos por una de las experiencias más tristes de nuestras vidas: la eutanasia de nuestro querido perro, Buddy. Sufría de artrosis aguda el último año, por lo que ya no podía caminar bien, y en sus últimos días ni comer ni beber. De camino al veterinario nos dimos cuenta que no había manera de sacarlo del coche, por lo que el veterinario bajó a ponerle la eutanasia en el asiento trasero. Antes de tomar su último aliento, nos dirigió una mirada llena de tranquilidad por estar rodeado de su familia. No me cabe duda de que Buddy sabía que era su último momento con nosotros.

Perder una mascota es a menudo una experiencia emocionalmente devastadora

Muchas personas se avergüenzan de mostrar públicamente demasiada pena por la muerte de su mascota, pero investigaciones han demostrado que para la mayoría de las personas, la pérdida de un perro perjudica la salud emocional y física, y en casi todos los sentidos, es comparable a la pérdida de un ser humano cercano.

Los síntomas de duelo agudo después de la pérdida de una mascota pueden durar de uno a dos meses, algunos persisten hasta un año completo (en promedio). El New England Journal of Medicine informó recientemente que una mujer cuyo perro murió, sufrió del Síndrome del Corazón Roto, una afección en la que la respuesta de una persona al dolor y la angustia es tan grave que presenta síntomas que imitan un ataque cardíaco.

El amor incondicional de un perro es incomparable, como dice el refrán: “Quiero ser el tipo de persona que mi perro cree que soy”. La pena que se siente al perder una mascota debe expresarse, ese es el primer paso para encontrar la resignación, desahógate con alguien eso te servirá para que esta pérdida sea más llevadera.

Por Ana Tirado

0 comentarios en “EL DÍA QUE PERDÍ A MI PERRO BUDDY”

  1. Si, es verdad yo cada q pierdo a uno de mis peludos me duele el corazón y me da una especie de bronquitis, y aunque como rescatista independiente así haya conocido a un peludo un día duele!! Y duele mucho y les pido perdón en nombre de la humanidad q los ha maltratado.

  2. Vaya que si duele, siempre los tienes presentes y aun después de que físicamente ya no están, el hecho de recordar ciertos momentos importantes te sacan una sonrisa, se acurrucan contigo cuando más perdido estás y al ver sus ojos mudamente te dicen que todo va estar mejor, no se como la hacen pero te dejan una sensación de seguridad y de fe de que vas a seguir adelante. e igual que muchos le pido a Dios que perdone a los que los tratan mal, aunque no se lo merezcan por maltratar a un ser vivo.

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