¡VAMOS AL CONVITE DE OAXACA!

Una invitación abierta para celebrar

¡Vamos al convite! Así solían decir los abuelos cuando decían que iban a ir a una fiesta, esta palabra proviene del catalán convit; que significa convidar, es un verbo que se refiere a compartir. Este término puede utilizarse también como sinónimo de invitación por lo que quien reciba este convite tiene la libertad de decidir si quiere ir o no a la celebración.

Así a modo de convite, es como los pueblos oaxaqueños invitan a locales y turistas nacionales y extranjeros a la gran celebración de la tradicional fiesta de la Guelaguetza que este año está cumpliendo 86 años.

¿Cómo es un convite?

Las delegaciones que participan cada año desfilan por las calles de la ciudad de Oaxaca vestidos con sus bellos trajes regionales y canastas llenas de flores para anunciar la llegada de la fiesta grande, van bailando y repartiendo bebida y comida a todos los presentes.

Es una fiesta que invita a otra, está lleno de música y colorido, en este desfile las delegaciones participantes tienen la oportunidad de dar una probadita de sus tradiciones y sus costumbres, se pavonean con sus hermosos trajes de colores, sus productos artesanales y alimenticios, así como su música y bebidas regionales, estas procesiones se llevan a cabo antes de los dos lunes del Cerro, que son los días en que se celebra la Guelaguetza.

El recorrido va desde la Cruz de Piedra por el andador turístico hasta la plaza de la Danza, esta celebración termina con juegos pirotécnicos y mucho baile, en esta celebración no pueden faltar los tradicionales monos de calenda que son títeres gigantes controlados por un bailarín, símbolo representativo de estas festividades.

En pocas palabras, Oaxaca está de fiesta y los convites son la más hermosa y entrañable invitación.

Texto: Viridiana Marín Marín

Fotos: Emma Lozano

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