¿CÓMO ENTENDER EL AMOR A PARTIR DE LA MITOLOGÍA GRIEGA?

Las travesuras de tres hermanos que acechan a los enamorados

El amor es un tema inexplicable, y a veces es difícil comprender por qué este sentimiento puede ser duradero o efímero, pero lo único que sí se puede entender, es lo que hace sentir. Cuando se está enamorado, uno es capaz de experimentar sensaciones que nos hacen volar a un mundo utópico, pero cuando éste se destruye, podemos escuchar al corazón quebrarse en mil pedazos.

Sin embargo, los culpables de esta montaña rusa de emociones son Eros (Cupido), Anteros e Himeneo, hijos de dioses griegos que se divertían jugando con el amor y la pasión que sentían las personas.

Eros era hijo de Afrodita, diosa del amor y la belleza, y de Ares, el dios de la guerra.

Por un lado, este pequeño ser alado recibió por parte de su madre el don del amor, y por parte de su padre, un arco con flecha; Anteros era el hermano de Eros, mientras que Himeneo era el medio hermano, hijo de Afrodita y Dionisio, dios del vino.

Cada uno de estos tres seres son la personificación de las etapas del amor. Seguramente has visto que Cupido es representado como un niño; que a veces tiene los ojos tapados. Su imagen es así porque simboliza el amor pasional, erótico, instintivo, irracional y furtivo. Su apariencia de niño es porque es un amor que nunca va a crecer; que sólo se caracterizará por un arranque de deseo que será momentáneo y no tendrá futuro.

Por el contrario, Anteros es la antítesis de Eros, ya que es representado como una persona adulta

Y es así porque es un amor maduro y correspondido, que hace que las parejas tengan una relación duradera. Sn embargo, cuando Eros y Anteros se peleaban, provocaban que las parejas se separaran; y es por eso que las relaciones no funcionan y el amor se termina.

Finalmente, Himeneo es el dios del matrimonio, por lo que es el símbolo de un amor realizado

Y al ser hijo de la diosa del amor y del vino, siempre demostraba alegría, efusividad y un amor lujurioso. Pero cuando este dios se entristecía, el amor en el matrimonio se apagaba y las parejas se separaban. Pero, cuando Eros se acercaba a su medio hermano y trataba de animarlo, hacía que reviviera su felicidad, y por consiguiente la llama del amor renacía en las parejas

Eros, es un niño travieso que juega con sus flechas y las dispara hacia los jóvenes para que caigan en las trampas del amor; pero cuando confabula con sus hermanos, puede que haga caer en las redes de una pasión duradera o pasajera.

Así que cuando estés en una relación, ya sabrás quién está haciendo sus travesuras, si Eros, Anteros o Himeneo.

 

Por Flor Vega Castillo

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