¿CÓMO AMA UNA FEMINISTA?

Amor y feminismo

El amor de una feminista dista demasiado de un amor idílico, en el que la mujer busca ser rescatada por un príncipe azul. En donde está supeditada a la obediencia del hombre.

Una feminista ama libremente, ya que sabe que el amor no significa ataduras. No domina ni pretende controlar a esa persona amada. Porque cuando la mujer ejerce subyugación, violencia y posesión a su ser amado, ella está cayendo en un rol de machismo.

Una feminista al emanciparse del hombre busca igualdad y luchar por los derechos que ella puede tener dentro de la relación.

El amor no se hizo para encarcelar y tomar a la persona como posesión. Al contrario, debe ser liberado, es por eso que grandes feministas experimentaron la libertad en las relaciones.

Por ejemplo, Simone de Beauvoir no creía en el matrimonio. Ella mantenía una relación abierta con Sartre, en donde predicaban la poligamia. Aunque ambos estaban con diferentes personas, su amor era infinito.
Otra feminista que practicó el amor con otras personas fue Virginia Woolf, quien también tuvo relaciones amorosas no sólo con hombres, sino con mujeres. Ella necesitaba la libertad sexual y por eso, a pesar de que estuvo casada, mantuvo un amorío con Vita Sackville.

La poligamia, sexo libre y el amor autónomo rebaza todo el ideal de un amor romántico; de lo que dicta la sociedad con la monogamia. Pues ésta podría tomarse como símbolo de un autoritarismo, ya que impone estar con una sola persona.

Sin embargo, aunque esto pueda parecer un libertinaje sexual, no debe tergiversarse la idea principal, por la que lucha el feminismo: la libertad.
Una feminista busca la liberación en distintos ámbitos: trabajo, sociedad, educación, política, y también en el amor. Pretende romper con el sexismo.

 

Por Flor Vega Castillo

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