CÓMO AMA UN MEXICANO

Lo que una extranjera piensa de cómo ama un mexicano

Como cada seis meses, mis amigos y yo decidimos hacer un viaje. Esta vez fue a Londres. Todos estudiábamos en Oxford. Cada uno venía de diferentes ciudades del mundo. Yo, una noruega que viajaba y aprendía aún de mi carrera, tuve mi primera experiencia de saber cómo ama un mexicano.

Aquí te lo contaré todo lo que aprendí.

 

CÓMO LO CONOCÍ
Primero, debo decir que me parece increíble la forma en que los mexicanos se desenvuelven en el extranjero. Hablan con mucha seguridad y naturalidad a la gente que no conocen. Yo he pensado que ahí radica su facilidad para hacer amigos.

Conocí a Pablo en un bar, brindando con unos amigos, como cualquier noche. Sólo que cuando me saludó, me sorprendió mucho la cercanía.

 

LA PROXIMIDAD
De hecho, como buena nórdica, me causa un poco de conflicto la proximidad de la gente. Nosotros solemos ser muy respetuosos del espacio personal de los demás. Sin embargo, era algo que a Pablo parecía no importarle.

Me saludó con un beso en la mejilla. Pero no un beso cualquiera ni un beso dado al aire. De verdad se notaba que quería estar cerca de mí, lo cual me asustó un poco y me hizo querer alejarlo.

 

SEGUROS
Sin embargo, también descubrí que una parte esencial de cómo ama un mexicano está en ser personas muy seguras de sí mismas. Recuerdo bien que esa noche brindaba y me divertía, pero las intenciones que él tenía eran claras.

Es decir, sus objetivos son claros. No tienen la idea de “a ver qué pasa” o “no importa si no se da nada”, una vez escuché una frase mexicana que lo describe: “Donde ponen el ojo, ponen la bala”.

 

CÓMO AMA UN MEXICANO
Además de mostrarse excesivamente “caballeroso”, algo a lo que yo no estaba acostumbrada para nada, era un tipo muy atento. Que nadie me empujara, no quería que yo pagara. Yo no entendía nada.

De manera que, me costó trabajo entender que todo eso era parte de un juego de seducción. Ahí fui descubriendo poco a poco cómo ama un mexicano.

 

PACIENCIA
Más tarde, empezamos a salir. Él era realmente gracioso. Parecía que su estrategia o su objetivo era que yo estuviera realmente contenta a su lado. Es decir, yo estaba acostumbrada a algo muy casual, ratos de silencio y salidas sin mayor mérito.

Con él, parecía que todo era un reto. Cada día quería que fuera sorprendente y especial. Que yo viviera toda una aventura cada cita.

 

INTENSIDAD
No obstante, me fue difícil acoplarme a cómo ama un mexicano. Ya que en mi país solemos darnos nuestro espacio. Tener momentos con nosotros mismos. Nos independizamos muy jóvenes, así que no estamos acostumbrados a decir cómo ni dónde estamos.

Con mensajes de texto, todo el tiempo me preguntaba cómo o dónde estaba. En momentos llegó a ser estresante y llegué a preguntarle a mis amigos: “¿Esto es normal?”. Ellos respondieron: “¡Latinos!”.

 

¿SOY MUY FRÍA?
Por otro lado, parte de nuestros roces, ocurrieron porque yo apenas aprendía cómo ama un mexicano y no entendía la importancia para él de que yo fuera expresiva. Él quería tomar mi mano todo el tiempo.

  • ¿Por qué eres tan fría?
  • What do you mean?

Yo no entendía nada.

 

VIVIR EN MÉXICO
Después de vivir en México algunos meses y aprender más sobre su cultura y vivir en carne propia cómo es su forma de ser, me quedó claro por qué conocí a Pablo. Hoy, puedo escribir y hablar en español. Disfruto mucho la gastronomía, las calles, su historia.

 

 

TODO PASA POR ALGO
Después de todo, creo que todo tiene una razón de ser. Él y yo terminamos, pero seguimos siendo muy buenos amigos. Yo me quedé en México porque amo el clima, la gente, la solidaridad, su calidez, la diversión y hasta la música

Al final, no sólo conocí a un hombre. Pablo me enseñó mucho sobre cómo ama un mexicano, pero también sobre conocer más allá de las fronteras, un mundo nuevo que se abre cuando eres capaz de abrir mente y corazón.

 

Por Annya Smith / Edición y corrección de estilo por Dayana Sanjuán

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