EL FACTOR SORPRESA EN LA PINTURA DE HÉCTOR PINEDA

Héctor Pineda, Topolocko, combina el cubismo, expresionismo y surrealismo en sus pinturas

La tercia de ocurrencia, bruteza y fuerza expresionista erigen la obra de Héctor Pineda, Topolocko. Sigue leyendo y descubre todo lo que refleja su obra.

 

HÉCTOR PINEDA Y SUS INFLUENCIAS

A partir de hondos imaginarios, el artista veracruzano, hace emerger con carbones, tintas y acuarelas. Así como aerosoles, acrílicos y óleos, a entes que transitan entre ser personajes y objetos animados.

 

COMPOSICIONES

Tal es el caso de sus manos y pies acompañados de ruedas, sus pezojos. Sus peculiares animales ojones, así como sus retratos deformados y compuestos por varios ojos, narices y bocas.

 

TÉCNICA

Sin duda, Héctor Pineda combina en la tela sus influencias cubistas, expresionistas y surrealistas junto con un toque personal de irrealidad, de factor sorpresa, a la vez que con la incorporación de diversos conceptos del dibujo.

Encima del lienzo, Topolocko libera un torrente de cierta ingenuidad acompañada de bastante tosquedad.

 

FIGURAS

La exaltación de las miradas, los rasgos afroamericanos. Los ecos de las facciones olmecoides, la exageración de los sentidos de la cara, lo inesperado y precipitado de sus trazos.

 

Al igual que el histrionismo de sus protagonistas y la abundante gestualidad con la que son pintados. Hacen de sus piezas un arte absolutamente gestual.

 

 

REALISMOS MÁGICOS

Se trata de una gestualidad que despega en lo burdo y grotesco para aterrizar en lo ilustrativo o, más bien, en lo funámbulo. De tal modo, en sus cuadros el creador oscila entre seres desproporcionados e idearios llenos de realismos mágicos.

 

LA SEDUCCIÓN DE SUS FORMAS

Asimismo, la sensualidad de sus ojos, bocas, narices, orejas y demás elementos faciales nos hablan de un erotismo expreso, casi vulgar. Éstos, deseosos de tacto, gusto, olfato, oído y vista se nos presentan excitados, exasperados, desposeídos, exaltados y enajenados.

 

UNA PASIÓN ÁVIDA DE MANITESTARSE

Además, Héctor Pineda los describe dinámicos, revueltos, desorganizados, como si contuvieran un exceso de pasión ávida de manifestarse. Esa bestialidad explícita, ese frenetismo urgente que habitan en sus rostros no dejan lugar alguno para el recato o el disimulo.

 

 

CREACIONES

Nos encontramos entonces, frente a frente con la insinuación más pura; cara a cara con la provocación más compleja. La seducción ha quedado muy atrás.

Por otro lado, las creaciones de Héctor Pineda van desde formatos pequeños y medianos hasta tamaños extensos y monumentales. De ahí su pasión por el muralismo urbano y de interiores.

 

SENTIMIENTOS SINIESTROS

Así, con todo, en cualquiera de sus presentaciones, hace hincapié en lo visceral y ruidoso de sus temáticas, las líneas remarcadas constantemente. Sus escenarios y paisajes ficticios, sus figuras gruesas y expresiones robustas. Un dejo de sentimientos siniestros.

 

 

ÚNICO, IRREPETIBLE Y EFÍMERO

También con unas oscuridades aterradoras, pero también con unas gamas armónicas. Con una imaginación privilegiada. Con lo opuesto a lo mesurado y silencioso. La relevancia pictórica en aquello que se nos muestra único, irrepetible y efímero.

 

EL ESTILO DE HÉCTOR PINEDA

En definitiva, con un estilo psicótico, psicoactivo, psicológico y de consciencia alterada que nos grita en cada momento.

Finalmente, te invitamos a conocer más de los artistas actuales en mi blog o en Instagram. En On Culture podrás descubrir mucho más en este maravilloso mundo del arte.

 

Por Adriana Cantoral

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